28 de agosto de 2012

Todos esos colores

Así como la gente puede cambiar de humor de un momento a otro, la naturaleza también tiene caprichos y por un enfado o una alegría puede mostrar su estado de ánimo; hay un momento en el ocaso que parece que la maldad se apoderó de la mayoría, se pone una capa roja encima de nosotros que parece como si todos hubiéramos hecho enojar a la vida; o por lo menos eso es lo que deja ver la atmosfera, es un paisaje muy hermoso pero con un toque de maldad; del rojo al amarillo hay un sin fin de tonalidades y todas ellas son desprendidas como muestra del poder que ejerce nuestro techo hacia nosotros.



Al llegar la noche invade un abismo al mundo que pareciera esta a punto de ser absorbido por tanta oscuridad, las tinieblas se apoderan del mundo, es hora de apagar todo, o por lo menos la mayoría sigue ese ritual, porque siempre hay quienes se niegan a cerrar los ojos y esperan ansiosos la llegada del primer rayo de sol.



No siempre la naturaleza es caprichosa, muchas ocasiones se une a nuestros sentimientos y pensamientos; cuando el ser humano es melancólico, sufre y tiene ganas de desahogar su alma, el cielo lo acompaña vistiendo un traje húmedo y gris, el manto que cubre a la tierra llora e inunda las calles con lagrimas que limpian el alma y la ciudad.



Después de ese llanto, al salir el sol, la humanidad se alegra y pinta en sus rostros una sonrisa que se puede reflejar en el cielo azul y brillante; cuando tenemos suerte el sol nos regala una muestra de su grandeza y le pone una pulsera multicolor a su inseparable compañero, enseñándonos que la vida siempre tendrá miles de tonalidades; así como nosotros tenemos infinidad de facetas.



Por qué si la naturaleza puede modificar su estado de un momento a otro, a nosotros nos cuesta tanto pasar del enojo a la alegría, por qué nuestra madre no nos enseño a perdonar inmediatamente, si ella puede llorar ahorita y en un segundo regalarnos una gran y deslumbrante sonrisa. No puedo renegar de quien me creó pero si le puedo reprochar que no nos dio el don que ella tiene, cambiar el color de su alma de un momento a otro.


Miguel Reyes Aquino

4 comentarios:

  1. a veces a nuestro estado de animo lo acompaña el día, y aveces suele cuestionarlo...

    P.D. esa foto se me hace muy familiar!!!

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  2. hola, no sé de donde seas pero la foto fue tomada al oriente de la ciudad de Puebla!!! saludos y ojalá recomiendes el blog

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