9 de octubre de 2012

CARTA PARA DIOS


No tengo idea el porqué estoy haciendo esto, se supone que no tengo porque hacerlo, sin embargo te lo pregunto por si estás presente en este momento y logras responder algunas dudas que he tenido desde hace algún tiempo.

¿Por qué no me das alguna prueba de tu existencia?


Si existes deberías de manifestarte de alguna forma para que pueda seguir tus pasos y llegar algún día a ese paraíso donde todos quieren estar, muchos, si no es que todos lo que creen en ti sienten un gran consuelo cuando tienen un problema, se arrodillan y suplican un poco de tu poder. A mi no me ha pasado así desde hace mucho, no puedo negar que de pequeño te temía e intentaba portarme bien, ya que todos me decían que hay alguien en el cielo que lo ve todo y a todos, castiga a los pecadores y premia a la gente que lo sigue, sin embargo ahora lo veo hasta cómico todo eso, no quiere decir que me porte mal, pero las cosas las hago por convicción y no por temor; discúlpame pero no encuentro esas fuerzas que tienen los demás para cerrar los ojos al momento de ver la realidad.

¿Por qué no haces que crea en ti?

¿Por qué eres tan envidioso o tan selectivo y no me invitas a disfrutar de tu paraíso?

¿Por qué no me das esa prueba que necesito para saber que seguirte a ti es lo correcto y todos los demás están equivocados?

Siendo sincero, no me imagino un paraíso divido entre tantos dioses y seguidores, sería muy gracioso ver la cara de incredulidad de todos al darse cuenta que hasta sus dioses siguen y adoran a otros, que todos han acertado y al mismo tiempo han errado, la cara de sorpresa. O acaso la gente piensa que sólo los de su religión podrán alcanzar ese premio al portarse bien en la tierra y que todos los demás se consumirán en las llamas de un infierno que parece más atractivo y divertido, hay que pensarlo un poco, en tu cielo, si es que existe, se debe de encontrar toda la gente que se ha portado bien en la vida, en una palabra “aburrida” en cambio en el averno están todos los que le han dado ese toque de sal y pimienta al mundo.

Tal vez al pensar esto me estoy condenando y dejarás en manos de tu enemigo mi alma, mientras los demás disfrutan y cosechan todo lo que has prometido, créeme que no estaré arrepentido de armar estas ideas en mi cabeza y seguiré firme en lo que en este momento creo y veo. Si algún día nos llegamos a encontrar en el camino, te ofreceré disculpas y al mismo tiempo te reprocharé el porqué haces tan difícil la tarea de creer en ti.

¿Acaso al pensar esto y dirigirte mis palabras estoy creyendo en ti?

No lo sé, probablemente sólo tenga un escudo que algún día se derrumbará y saldrán todas las fuerzas que hace un momento no encontraba, eso solo el tiempo me lo dirá.




PD: ya que lo ves todo y a todos, échales un ojo a tus representantes en la tierra, hazles una prueba de confianza o algo así porque algunos andan dejando en mal a tu empresa y el único perjudicado es el seguidor, el creyente, que a ciegas confía en una persona no apta para ese puesto.

Miguel Reyes Aquino

1 comentario:

  1. Intéressant!!!!! mais, leu falloir mais attention a l´enchaînement de el texte. Bonne ce est ma opinion

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